Nelson Martínez Espinoza
La leyenda de “los tapados”, aquellos cofres del tesoro que en la cultura andina se han llenado de misterio y de innumerables relatos fantásticos, es en esta película, el objeto del deseo.
Realizar la película en celuloide es probablemente su mayor virtud, se destaca su trabajo fotográfico en buena parte de la película y la participación de sus actores naturales que logran una actuación y una presencia digna de destacar.
Sin embargo, la historia no está bien lograda, desde el campo de la narrativa cinematográfica, la historia cae al abismo cuando los dos jóvenes médicos pretenden armar un engaño a la familia del difunto que murió por inhalar los gases de minerales, al intentar rescatar un tapado, supuestamente de oro.
La escena se despliega como un desliz de comedia, refleja la caída de la obra y no deja de precipitarse hasta el último giró dramático con el que termina la película.
Este thriller andino se torna grotesco al intentar generar drama y suspenso cuando la gente del pueblo, el villano y el policía bravucón se dirigen al epicentro de la historia, la montaña donde falleció el pastor de alpacas.
En sí no es un problema de montaje, se trata de un mal planteamiento de la historia, existen tantas desconexiones en su narrativa que termina la obra fracturada de forma irreversible.
Enumeremos algunas de esas rupturas:
El portero barbudo que en su tiempo libre busca tesoros, termina burlando a la turba para luego seguir solo en la búsqueda del anhelado tesoro. Muere en pleno camino, producto de un infarto y esa escena da pie para que los dos jóvenes médicos trastornados por la ambición tomen el detector de metales para dar con el tesoro.
Todo el realismo con el que inició la obra en la morgue del pueblo se cae con la actitud caricaturesca de los forenses que frente a la ambición buscan con un engaño mal planteado lograr que la familia del fallecido, digan dónde quedó el cuerpo del padre.
En realidad, el gas verde es revelado frente a los ojos de la humilde familia y es testigo del hecho el mismo médico, pero eso no es suficiente, se crea una sub-trama, en la que el niño que perdió al padre debe ser el que conduzca a los médicos hasta el tesoro.
La despedida de la madre como premonición de un destino fatal que no se da, es otro desatino en la historia.
Los actores naturales realizan muy bien su papel, pues en la película son más figurantes y extras, los protagónicos inician bien y terminan muy mal, menos el policía que mantiene un rigor actoral bueno.
Los malos cuando son implantados en la historia con más pinta que naturalidad, empujan la obra más al fondo, la mujer joven y seductora, es un rol que en la historia representa a la lujuria, el terrateniente y su guardaespaldas son la ambición, pero en conjunto no logran ser los motores del drama, provocan sufrimiento, pero este es insuficiente.
Difícilmente, esta película motivaría a un espectador común, verla dos veces, al margen de buenas vistas el argumento no está bien planteado y mucho menos resuelto por el director.
Ficha Técnica
Director
Ricardo Velarde
Guion
Ricardo Velarde
Productora
Caudal Films
País
Perú
Año
2016
Género
Drama
Tiempo
85 Minutos

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