martes, 14 de julio de 2020

Viaje a Tombuctú


 

Nelson Martínez Espinoza

 

En general la creación de una obra artística es el producto de la historia de vida de su creador, está condimentada con su cultura, los libros leídos, las historias escuchadas y también vividas.

 

Viaje a Tombuctú (el nombre real en el mapa geográfico es Timbuktú una ciudad situada a siete kilómetros del río Niger en la república de Malí, un punto de encuentro entre África Occidental y la ruta comercial transahariana), es una película que tiene como referencia un lugar inventado, como la representación del paraíso, el lugar de la felicidad eterna y el refugio donde hay que buscar asilo, de un país sumergido en una guerra interna, como fue el Perú en la década del ochenta, fustigado por los actos terroristas de Sendero, el MRTK y la violencia del Ejército.

 

La premisa en principio es válida, retratar el desarrollo emocional de la generación de los ochenta, en una Lima convulsionada por la violencia.

 

Sin embargo, pesa más en la película, el esfuerzo de escenificar una cotidianidad de época con diálogos por demás reiterativos y simplones de una emocionalidad que llega a la cursilería.

 

De forma mayoritaria la película redunda en la propuesta de reeditar un amor idílico y termina consolidándose como un film del género idílico, aquel que parte de la pasión por reflejar cinematográficamente el amor y no logra salir de eso, solo retratar el amor con caricias, palabras afectivas, besos y mimos.

 

De momentos la ambientación asfixia, es machacona, estéril y no  avanza a contar algo que jale el interés del espectador, probablemente otros se sientan arrullados por esas escenas, pero otros como yo, buscan la puerta de salida para escapar pronto. 

 

Probablemente con 5 reescrituras del guion, el resultado sería mucho más satisfactoria, la historia si puede ser buena si se aborda de otra manera esas lagunas de situaciones ingenuas que pudieron ser mejor tratadas cinematográficamente, como por ejemplo la noche de navidad con la familia, la entrega de los regalos, las niñas en la playa bailando la canción de Menudo, los niños en la sala de cine, los adolescentes en las fiestas de despedida de los expulsados por la violencia, entre otros momentos retratados.

 

En algunos momentos, uno encuentra chispazos, pero rápidamente se ahogan por el imperio del romanticismo estéril y el ritmo declina una y otra vez.

 

En algunos momentos uno se pregunta ¿la guionista pretendía ser fiel a la realidad?, o ¿Adaptar las circunstancias a un abordaje más ficcional le significaba una crisis existencial?, uno no logra comprender cómo la historia que tiene potencial se diluye.

 

A la directora no puedo decirle que debió hacer, pero desde mi puto de vista la obra debió ser basada en la vida real y no retratar la vida real, porque a la realidad en algunos momentos debemos ayudarla para hacer ser una película de ficción que despierte emociones.


Ficha Técnica


Directora

Rossana Díaz Costa


Guion

Rossana Díaz Costa


Productora

PPWFilms, Panorama Global Agencia Bengala


País

Perú


Año

2013


Género

Drama


Tiempo

100 Minutos


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